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domingo, agosto 21, 2011

Huamantlada,

Años atrás me enteré que existía algo en México llamado "La Huamantlada", y siendo seguidor de las tradiciones mexicanas tenía ganas de ir pero no fue sino hasta que en este año mi día de descanso coincidió con el Sábado en el que se festeja dicha celebración que pude asistir.


Huamantla, que significa "Lugar de árboles formados", y es un pueblo del estado Tlaxcala. Como muchos de los pueblos que se encuentran a lo largo y ancho de nuestra república, Huamantla tiene varias celebraciones y fiestas siendo la más importante de ellas la famosa "Noche que nadie duerme" que se celebra cada 14 de agosto. En esta fiesta se pasea a la virgen de la Caridad en una procesión que dura toda la noche (de ahí el nombre) y se adornan las calles con tapetes hechos con aserrín de multiples colores.

Una semana después de dicha fiesta se celebra la Huamantlada.



La Huamantlada es la versión mexicanizada de la famosa Pamplonada en España. Un ganadero que regresaba impresionado de allá se puso de acuerdo con otros y juntos organizaron este evento que se hace año tras año desde 1953.
Aunque la fiesta empieza más o menos a medio día, la gente empezó a llegar temprano y desde antes de las 8 ya estábamos esperando, y
yo entre ellos, a que iniciara todo.



Se colocan burladeros a lo largo de varias calles y todos se rentan, en el que yo estaba eran $120 por piocha. La expectación es increíble, al parecer llega gente de todos lados. Una chica que estaba en el mismo sitio que yo, estaba esperando gente de Querétaro.



Hay vendedores de mil cosas como, dulces, tamales y atole, recuerdos como gorros con cuernos, playeras y camisas con un toro y la palabra Huamantlada bordada en ella, mucha cerveza y también pulque. Debido a ésto se puede imaginar el éxito comercial y la gran cantidad de dinero que se queda en las tiendas del lugar.


Con el avance del tiempo la gente se ponía más impaciente y las calles se llenaban de hombres, mujeres y niños de todas las edades. Pero sobre todo, jóvenes.



La Huamantlada consiste en "torear" a las bestias que dejan sueltas a lo largo del circuito. En total son 10 de ellas y todos son toros de lidia, así que el tamaño y la fuerza de estos animales son pa tomarse en cuenta.



Se colocan las "jaulas" donde se encuentran los toros en varios lugares del circuito y poco a poco se va anunciando el momento de inicio con 3 cohetones siendo el último la señal para liberar a los toros. Antes había un desfile por las calles pero este año no hubo.



Al momento de escuchar el primer cohetón los incáutos que aún deambulaban por las calles corrieron como locos a refugiarse en cualquier lado, para este momento ya estaba el lugar a reventar, ni un alma hubiera entrado en ninguno de los burladeros. La reacción de la gente al 2º cohetón fue aún más bulliciosa que la anterior y finalmente al 3er cohetón todo mundo se volvió loco.


Los toros fueron liberados y salieron disparados hacia cualquier lado, la gente eufórica gritaba toda sarta de cosas y los "valientes" esperaban a los toros para lucir sus dotes de toreros a la vez que la gente en coro gritaba "torero" cada vez que uno de ellos burlaba a esos pobres animales.



Si en algún momento alguién ha dudado sobre lo miserable y cruel que puede ser el ser humano, la Huamantlada deja en claro que clase de porquería somos o podemos ser. Esos pobres animales que salen aterrados y se arrojan al ataque son pateados, golpeados, etc.


¿Qué tan valiente puede ser alguien que se enfrenta a un animal aterrado, desorientado por la algazara y por demás, herido? ¿Cómo es posible que la gente no se dé cuenta de ello y saque toda su maldad al ponerse del lado del que lleva la ventaja? ¿Quién es la verdadera bestia?


Pueden decir que es la misma ventaja, pero ¡no lo es! Hay 10 personas intoxicadas con alcohol atacando a un toro que sólo quiere estar en paz, y le pegan, patean y gritan "Toro puto" por que no quiere embestir a lo truhanes que corren y saltan a los burladeros en cuanto el toro se mueve. ¿Quiénes son los putos ahora eh? Y no es que el toro entienda lo que le gritan, pero estoy seguro que siente la violencia en el ambiente.


Fue una decepción acudir a tal evento, aunque tenía conocimiento de causa. No me quedé hasta el final y en vez de eso me dediqué a recorrer un poco el lugar. En verdad fue más divertido ver cómo se peleaba la gente por pasar de un lado a otro en un espacio muy reducido, al menos había igualdad de poder no como con los toros. Y sé que para que desparezca esta actividad está muy difícil por todos los intereses monetarios que representa, el morbo de la gente y el hecho que Tlaxcala es la cuna de la tauromáquia pero al menos se deberían regularizar las reglas y dar un trato humano a esos animales. La Huamantlada es tan cruel e inhumana como la corrida de toros o la caza o venta ilegal de animales.


Lo único que puedo hacer es expresar mi descontento y total aborrecimiento al maltrato de esos animales por este medio, y esperar que la gente que lea ésto se entere y haga conciencia y poco a poco dejen de acudir a esos eventos tan inhumanos.


Pero todo queda a la opinión del lector...

jueves, enero 20, 2011

TLACHIHUALTÉPETL

La idea que tenemos de los poblanos es que son demasiado "mochos" y tal vez se deba al número tan grande de iglesias y ex conventos que se encuentran en ese estado. Uno de esos lugares puede ser la ciudad de Cholula, pues según se cree cuenta con nada menos que con ¡365 iglesias! O al menos eso es lo que se dice.

Ya desde hacía mucho tiempo tenía ganas de ir a esta ciudad poblana. En un par de ocasiones la había visitado, pero aún así tenía la idea de descubrir nuevas cosas, que fue exactamente lo que pasó.


Lo interesante de Cholula es observar el templo en la cima de un cerro que después resultó ser una base piramidal con intrincados pasajes y murales en sus entrañas a lo largo de un túnel que se puede visitar. Desafortunadamente esta vez que fui, el túnel estaba cerrado pues se encontraron una grietas en él y no era seguro para el visitante.


Cholula es uno de esos lugares antiquísimos que abundan en nuestro país. Ha sido testigo del paso de grandes civilisaciones así como de la furia y saña de algunas de ellas.


Cholula aparece en códices que datan de 1586 y la 1a mitad del siglo XVII. Se le reconoce por la elaborada imagen de su "Cerro hecho artificialmento o a mano" que es el signifcado de la palabra náhuatl "Tlacihualtépetl".

Por Cholula pasan Cortés y sus tropas acompañados y guiados por los tlaxcaltecas, y es ahí donde siendo invitado por los mismos cholultecas a hospedarse en la ciudad, recibe a los enviados por Moctezuma Xocoyotzin. La hospitalidad de los Cholultecas pronto se ve escasa y los españoles ya no son alimentados por sus anfitriones. Rumores llegan a los oídos de los españoles que existe la posibilidad de ser eliminados por los cholultecas, así que Cortés decide "prevenir antes de ser prevenido". Cortés le avisa a sus anfitriones que partirá a la mañana siguiente, que le provean de alimento y cargadores. Al mismo tiempo hace saber a sus aliados tlaxcaltecas que acampaban fuera de la ciudad, pues al ser enemigos de los aztecas y los cholultecas aliados de éstos últimos, no se les permitó la entrada a la ciudad sagrada de Tollan Chollolan Tlachihualtépetl. A la hora acordada Cortés y sus huestes junto con tlaxcaltecas asesinan a los grandes Tecutlis de Chollolan y a la población en general. Este episodio es conocido como la "Matanza de Cholula". Algunos dicen que Cortés sólo prefirió asesinar a ser asesinado, otros que lo hizo a sabiendas de su ventaja militar y para intimidar a los enemigos. Sea lo que fuere la historia de nuestros antepasados quedó manchada de sangre una vez más.


La pirámide sobre la cual está construido el Santuario de la virgen de los Remedios, es la más grande del mundo por su base, y por fortuna los españoles nunca supieron que era una pirámide, siempre creyeron que era un cerro. Está pirámide guardó en sus entrañas algunas sorpresan que no serían descubiertas sino hasta 1969 cuando por accidente Ponciano Salazar Ortegón llegó a una habitación en un edificio de la fase Cholula II (200 D.C.) en el que hay un mural único en su clase.

Se observan en dicho mural 110 personajes, 4 de ellos son mujeres, todos tienen arrugas y estan sentados en una ceremonia donde muy relajados beben, ofrendan, sirven, defecan y vomitan. Este tema es el que le da el nombre del "Mural de los Bebedores". Los personajes están de perfil o de frente, tienen el abdomen abultado y los brazos y piernas en diferentes posiciones. Las líneas del trazo de las figuras varía por lo que se cree que dos o varios Tlacuilos participaron en la elaboración del mural y al parecer utilizaron la técnica al temple sobre aplanado seco. Los personajes estan en parejas separados por grandes vasijas y todos llevan máxtlatl sencillo o doble, y algunos orejeras, pectoral, tocados de tela y máscaras. En total hay 168 vasijas de diferentes tamaños y formas pintadas en café, ocre, rojo y negro. También un insecto y dos caninos. Todo en conjunto con las máscaras asociadas con el ritual del pulque representan una unidad, abundancia y continuidad.

Desgraciadamente, como ya lo expresé, no pude llegar a la zona donde está el mural por las grietas que presenta. Sin embargo en el museo de sitio hay una réplica de éste muy bien elaborada y así puede uno apreciar está magnífica obra de arte.

El camino lleva sin pérdida a lo largo de la zona arqueológica donde se encuentran las diferentes etapas constructivas desde la llegada de grupos toltecas en el año 1000 D.C. hasta las últimas fases cuando Cholula era el mayor centro ceremonial del Anáhuac.

En la cima del cerro yace tranquilo el "Santuario de la Virgen de los Remedios". La construcción de este templo data de 1864, antes de éste hubo una ermita terminada en 1666. Se cuenta que en el año de 1519 colocóse una cruz en la cima de la pirámide, pero fue derribada por un rayo. Se colocó una 2a y corrió la misma suerte, y aún la 3a que se puso terminó de igual forma derribada por un rayo. Fue así que se decide erigir un templo.


La virgen de los remedios llegó con los españoles y ellos la llamaban la "Virgen de las Conquistas", pues era patrona de las guerras que ellos emprendieron en nuestro país.



La vista desde el atrio de la iglesia es sumamente espectacular. A lo lejos se distinguen los volcanes Iztaccihuatl y su guardián Don Goyo con sus fumarolas. Se ve todo el pueblo de Cholula lleno de cúpulas y torres de iglesias por todos lados, y aunque se cree y parezca que hay 365 de ellas, la verdad es que no las hay.

Camino a la iglesia desde la zona arqueológica se encuentran muchos puestos de artesanías hechas por las manos indígenas de la zona. Algunas mujeres tienen bolsas a sus pies llenas de chapulines que ofrecen a los viajeros y sólo los más aventados se atreven a comer. Subir a la iglesia es un buen ejercicio por el número de escalones que hay, y no es raro encontrar a gente corriendo de arriba abajo y vice versa, así como a uno que otro sacando la lengua.








Otro lugar interesante por visitar es la "Capilla Real" que fue elaborada con manos indígenas. Fue construida con planta cuadrada sobre el antiguo templo a Quetzalcóatl.




Tiene 7 naves de igual anchura con excepción de la nave central que es más amplia. Los soportes son pilares octagonales pero los capiteles y las bases son dóricos con perfiles clásicos. Sobre los 4 arcos de cada tramo se sostiene una cúpula. En total son 12 columnas, 24 pilares octagonales, 12 soportes que dan paso a las 49 cúpulas y 14 capillas con bóvedas de arista.



En el atrio se pueden ver 3 capillas pozas y una cruz atrial del siglo XVII.
La planta arquitéctonica de la Capilla está inspirada en la antigua cosmovisión indígena. Las nueve naves de norte a sur, son los nueve niveles del inframundo, y las siete de oriente a poniente representan a Chicomecoátl, "La Madre Tierra".


En la plaza principal de Cholula hay unos autobuses que dan recorridos al rededor de la ciudad y se adentran a otras colonias o pueblos anexos a Cholula. En el viaje se aprende sobre la historia del lugar y la de algunas edificaciones como la de la foto.


De las más interesantes, sino es que la más interesante de todas, se encuentra en la población de "Santa María Tonantzintla". Tal vez el nombre les suene familiar, pues tiene la palabra Tonatzin, que es nada menos que nuestra madre. Por eso a la virgen de Guadalupe muchos la llaman "Tonatzin Guadalupe". Tonantzintla es "nuestra madresita". Los antiguos mexicanos tenian la costumbre de aumentar sufijos como -tla para hacer las palabras diminutivas en señal de respeto y eso es algo que perdura hasta nuestros días, cuántas veces no hemos escuchado a alguién decir cosas como el vasito, la niñita o Pedrito etc. etc.


El interior de la iglesia de Santa María es una verdadera obra de arte, es de estilo barroco y tiene cientos de rostros de ángeles y querubines. No se sabe quién se encargó de la talla de los adornos y la verdad a la gente no le interesa mucho, lo que les importa es el significado histórico y religioso del lugar. Como medida preventiva no dejan que se tomen fotos ni video. Un guía local da la explicación completa del lugar. Es algo muy asombroso en verdad.
De regreso al centro de Cholula hay muchas opciones para relajarse después del ajetreo del subir y bajar del cerro y autobús. Si les gusta comprar artesanías hay muchas tiendas que venden productos de talavera poblana, sino también se puede tomar un café en alguna de las múltiples cafeterías del lugar.


Si en algún momento pensaste que Cholula sólo tiene un titipuchal de iglesias que ofrecer, pues te equivocaste, y ahora sólo empaca un poco de agua y lánzate a recorrer sus calles y edificios llenos de historia mexicana.


video

miércoles, septiembre 01, 2010

La Sierra de mis recuerdos.


Ya en otra ocasión había hablado de la fabulosa Sierra Gorda queretana (abril 5, 2007) y de sus encantos naturales. Pero no cabe duda que hay lugares que tienen tanto que ofrecer que no importa cuántas veces vaya uno, siempre hay algo nuevo por descubrir y si se tiene conocimiento de causa pus es más facil encontrar nuevas rutas y explorar nuevos vericuetos.
En esta ocasión tuve la oportunidad de regresar a la Sierra Gorda y visitar algunos lugares ya conocidos así como otros hasta entonces nuevos para mí.


El primer lugar como era de esperarse fue Jalpan de Serra, aunque en el trayecto no pude evitar el deseo de regresar a la bellísima misión de “La Purísima Concepción de Bucareli”, y la encontré como siempre, quieta, con su cantera rosada, habitada por lagartijas y aves silvestres, con sus muros sin techo iluminados por el sol.

Esta vez no hubo lluvias súbitas ni granizos enormes ni rayos cayendo a mi alrededor, sólo la paz de la Sierra, su vida vegetal y el sonido del aire rompiendo con el silencio de las montañas. Al andar por el camino, es claro que el gobierno queretano le ha puesto atención a este bello
ejemplo arquitectónico del siglo XVIII y limpiaron la carretera aunque sigue siendo terracería.


Admirar las ruinas de esta misión sólo causaron que me preguntara cómo habría sido ese lugar en la época de su construcción, o cuando Mejía logró esconder a Maximiliano en el convento.


Los lugareños seguro saben lo que es vivir donde hay tanta energía y paz. Sin duda alguna sigue siendo el Bucareli de mis recuerdos.


Al llegar a “Jalpan de Serra” donde se encuentra la 1a misión construida en la Sierra (1751 y 1758) bajo el liderazgo de Junípero de Serra, recordé la 1a vez que recorrí sus calles y su zócalo, la 1a vez que vi su misión y el decorado de ésta.


En la búsqueda de nuevos lugares y el deseo de redescubrir los viejos me aventuré una vez más en la carretera curvilínea Pinal-Xilitla. Bosques en ambos costados acompañáronme todo el camino junto con uno que otro auto hasta la entrada al pequeño pueblo de Xilitla, San Luis Potosí.



Gustoso recorrí una vez más sus calles empedradas y empinadas llenas del bullicio de los visitantes y pobladores del lugar. Después de un suculento desayuno la visita obligada a las pozas o Castillo del inglés, y la razón principal del viaje, me llenaba de ansias por ver sus construcciones exéntricamente esotéricas.


La multitud era demasiada pero el lugar es tan grande que es fácil perderse de los turistas que todo ocupan. Vi esos edificios con rasgos orientales, recorrí una vez más sus pasillos llenos de flora y fauna, choqué con los muros de callejones y callejuelas al abandono de la naturaleza, pero también descubrí nuevos caminos como el que me llevó a la Casa de las Nubes en lo más alto del lugar pues la casa hecha de bambú está empotrada en la cima de uno de los árboles de gran altura.


La vista era asombrosa, los verdes del lugar, el ruido inconfundible de la cascada que se estrella en las pozas y a lo lejos el pueblo de Xilitla. Esta nueva sorpresa hizo de Xilitla un lugar aún más bello de lo que recordaba.


Los días de vacaciones llegaban a su fin, sin embargo no era motivo para detener la exploración. Ya había redescubierto algunos lugares y era el turno de los nuevos.

El 1° en la lista era Puente de Dios”. Este lugar se encuentra en el fondo de una barranca a la cual se llega por un camino zigzagueante de terracería. Como 40 min de zangoloteo llegan a su término al convertirse el camino en un estrecho pasillo donde estacionar el auto. También aquí hay un campamento muy barato. La próxima vez pienso pasar de menos una noche ahí.


Hay que cruzar un pequeño puente que pasa encima del Río Escanela, antes de iniciar el recorrido y no es mala idea hacerlo bajo la supervisión de un guía local para evitar cualquier peligro. Y no es que sea difícil llegar al fondo del cañón, ya que es mera cuestión de seguir el río, pero puede haber encuentros con animales y también existen plantas que uno no debe comer o tocar.


Como dije la vegetación exuberantes acompañan al caminante a lo largo del río, y si uno tiene suerte puede ver mapaches, armadillos, zorras y también ardillas.


El azul del agua hipnotiza y su quietud relaja si uno contempla el titipuchal de ajolotes que anidan en sus aguas frías y claras.


La caminata incluye un poco de acción al cruzar puentes colgantes mientras varios bencejos vuelan entre las grietas de los muros donde tienen sus nidos, una que otra roca por escalar y una pequeña abertura entre las más grandes por la cual hay que pasar para salir de ellas.


Se llega a un área donde hay algunas caídas de agua y una cueva en la cual uno puede entrar para seguir recorriendo el río. El lugar es de lo más bello que ha dado la naturaleza.

No podía faltar la única cascada que vi la primera vez que visité esta parte de la sierra. De regreso a Jalpan entré de nuevo en la terracería que me llevó a la cascada de “Chuveje”.

Esta cascada de 35 mts se encuentra al fondo de un camino solitario rodeado de sauces donde sólo se escucha el ruido del agua y se aprecian las aves y mariposas que por ahí anidan.

Recuerdo la paz y quietud del lugar que no ha cambiado, así como los diversos colores de los verdes y los cafés de los árboles que rodean el arroyo.

De una u otra forma esta es una cascada que no se debe olvidar visitar. Y de una u otra forma sigue siendo la cascada de mis recuerdos.


El último día de estancia en la sierra no dejó de ser menos emocionante. De regreso a la Cd. de México, antes de volver al ajetreo del tránsito y los tumultos de las calles y avenidas, me dirigí hacia el municipio de Peñamillier para una vez más adentrarme por un camino largo de terracería y barrancas enormes con dirección a un lugar llamado el Cañón Paraíso”.

Tierra, insectos y una que otra persona se encuentra uno en el camino, pero no importa, la caminata a las orillas del río Extoraz vale la pena, y admirar sus muros de hasta 100 ms de altura que contienen mármol negro es todo un deléite.

El camino es largo, se recorre como en unos 50 min a una hora. Hay momentos en los que no había camino y tuve que andar por una barda no más ancha que mis dos pies juntos. Debajo sólo veía el agua llena de peces y rocas, algunas de gran tamaño. Pero al llegar al fondo del cañón todo peligro se desvanece pues la vista es increíble.



Los habitantes del lugar van a este río a tomar un baño, de hecho encontré familias en sus aguas. Supongo que debe de haber otro camino al que yo tomé, pues al llegar al fondo del cañón y no poder avanzar más, del otro lado surgieron unos campistas, sólo estábamos separados por lo profundo del agua estancada del río que también ha de funcionar como una especie de presa.


El regreso significó decirle adiós a todos estos lugares tan magníficos, a la naturaleza que clama lo que encuentra, a los barrancos de Bucareli y del Cañón del Paraíso, a la gente amable y la comida. Fue difícil. Uno quisiera permanecer más tiempo ahí, aunque no es posible. Pero siempre habrá una oportunidad más de regresar a ellos, de encontrar lo que uno vio esperando que aún se encuentre intacto o al menos en un muy similar estado al de la última visita, para que así la Sierra Gorda siga siendo un ecosistema digno de visitar y no sólo la Sierra de mis recuerdos.