miércoles, julio 12, 2006

Tetzcotzinco, El pequeño Tetzcoco.

Poneos de pie
¡Amigos míos poneos de pie!
Desamparados están los príncipes,
yo soy Nezahualcóyotl,
soy el cantor,
soy el papagayo de gran cabeza.
Toma ya tus flores y tu abanico.
¡Con ellos ya ponte a bailar!
Tú eres Yoyotzin.
Toma ya tu cacao,
¡¡que sea ya bebida!!
¡Hágase el baile,
que comience el dialogar de los cantos!
no es aquí nuestra casa,
no viviremos aquí,
tú de igual modo tendrás
que marcharte.
(Romances...)
Así escribió Nezahualcóyotl (1402-1472) tecuhtli en Tetzcoco, arquitecto y poeta.
Sus obras arquitéctonicas no sólo se limitaron a Tetzcoco, pues ésta como ciudad hermana de Tenochtitlan, también tuvo la asistencia de este gran hombre tetzcocano. Una de sus obras más importantes es el acueducto que llevaba agua pura desde Chapultepec a Tenochtitlan, hay que recordar que el agua del lago era salada y por ende no apta para beberse, también participó en varios intentos para evitar las constantes inundaciones que sufría la ciudad por su origen lacustre. Sus poemas siempre con un toque fúnebre ..."no es aquí nuestra casa, no viviremos aquí, tú de igual modo tendrás que marcharte.", han trascendido y los podemos disfrutar en castellano.
Pero como personaje importante que fue, también se daba lujos y tiempo para merecido descanso y como muestra perdura el jardín en el cerro del Tetzcontzinco, en Tetzcoco, que es una obra hidráulica y un ejemplo de la habilidad arquitectónica del gran tecuhtli, descrita por Fernando de Alva Ixtlixóchitl en 1620 y en 1878 pintada por el gran paisajista mejicano José María Velasco.
Baño del Rey. José María Velasco, 1878.
La historia de Tecotzcotzinco (el pequeño Tetzcoco), se remonta al preclásico medio (800-400 a. C.) cuando el área que rodea al cerro homónimo fue poblada por un pequeño caserío de menos de una hectárea de extensión. Sin embargo no es hasta el posclásico tardio (1430-1521) que se construye Tetzcotzinco, mientras nacía el bloque militar Tetzcoco-Tenochtitlan que juntos vencieron a Azcapotzalco y Nezahualcóyotl conformó una de las entidades políticas más poderosas en Mesoamérica.
El lugar es semiárido, son dos cerros unidos por un sistema hidráulico del cual aún quedan restos.
El cerro Metécatl al fondo.
Las escalinatas por las cuales se sube, son talladas de la roca misma, y junto a ellas se encuentra un pequeña fuente (L) que fue suministrada por un acueducto subterráneo. Más arriba se encuentra el "Baño de la reina" llamado así por los lugareños, pues gustan de imaginar que ahí se bañaba la reina.
Baño de la reina.
Aquí se encuentra la parte final del sistema acueducto, aunque más abajo hay restos de terrazas. Aquí hay varias. En una de ellas se encuentra un tina de forma cilíndrica cuyo interior está labrado totalmente en la roca, de aproximadamente 5 mts de diámetro con una escalinata con posible orientación astrológica que lleva al fondo. Hay dos vertederas de piedra y tenía tres ranas esculpidas en la roca que representaban las cabezas del imperio (Tlacopan, Tetzcoco y Méjico), de las cuales sólo queda una que está decapitada.
Rana decapitada.
Puede ser que en la parte superior hayan existido crujías que funcionaran como templo. Y en la terraza superior hay una escultura de un lagarto medio destruida.
Por esta última se puede acceder a lo más alto del cerro, a través de plantas azuladas, insectos que revolotean como guardianes del sitio, lagartijas que huyen al paso de los vistantes... Aquí se encuentra un área que se llama "Adoratorio" o "Los Dioses" en donde hay dos pequeñas escalinatas talladas una muy cerca de la otra y que dan acceso a una cámara donde sólo se encuentran restos de esculturas de las cuales aún se pueden apreciar los pies y en el piso restos de un tocado tallado en roca.
Al salir de este recinto, sigue uno subiendo por entre maleza y rocas que las más veces funcionan como peldaños. La vista desde la cima es más que perfecta, se puede ver el cerro Metécatl, y los pueblitos que se esparcen al rededor.
Se baja por el lado opuesto donde hay restos de lo que fue una escalinata, la cual se puede usar o seguir por las rocas. Al descender se llega a la "Plaza de Danzas"que es una plaza de 1000 m2 con tres niveles. En el superior se peden ver tres banquetas talladas y al centro restos de una plataforma; atrás de ésta hay una especie de cueva hecha con explosivos de aproximadamente 2 m de profundidad.
Plaza de las Danzas.
En seguida está el llamado "Recinto Monolítico" que es la entrada de agua al Tetzcotzinco. Posiblemente haya estado dedicado a alguna deidad o al sol. Hay restos de plataformas con escalinatas. Al fondo hay una cámara parcialmente excavada en la roca de forma cuadrangular. Más adelante se encuentran una serie de "fuentes" con vertederas cada una. Y en la última de ellas, hay restos de habitaciones que pudieron haber servido a Nezahualcóyotl.
Habitaciones del emperador.
Las fuentes, que son cajas de agua, servían para controlar la velocidad del agua. La que se encuentra en la parte más alta, tiene restos de una escalinata, lo cual indica que pudo haberse usado como baño.
Si uno regresa siguiendo el acueducto, se puede llegar al circuíto que lleva al "Baño del Rey".
La mejestuosa tina del "Baño del Rey".
Esta tina de menor tamaño que la de la reina, es mucho más majestuosa, pues la vista que se aprecia es definitivamente excelsa. Lo que ha de haber visto Nezahualcóyotl sólo queda a la imaginación. Es una tina monolítica labrada directamente sobre la roca con relieves en forma de greca. No es difícil imaginar al Rey-Poeta tomando un baño ahí, cavilando ya poemas nuevos, ya proyectos de toda índole...
Más abajo hay restos de escalinatas que son muy difíciles de bajar pero no de subir. ¡¡Fenómeno por demás extraño!!
Al fondo de las escalinatas hay unas habitaciones que llevan por nombre "El Palacio" y seguramente sirvieron para la atención personal del Rey-Poeta.
Tetzcotzinco es un lugar único. Un ejemplo de la ingeniería de un hombre mesoamericano al igual que un lugar de recreo para todo visitante.
Para llegar hay que tomar el camino hacia Molino de Flores desde el centro de Tetzcoco. Se encuentra bien señalado. ¡¡Buen viaje!!

jueves, julio 06, 2006

Una bitácora familiar.(1ª parte)

De niño siempre escuchaba a mi abuelo hablar de un lugar llamado Cotija. Nunca pregunté sobre ese lugar, a lo más se relacionaba con el queso que siempre comía. Como niño, no prestaba atención.
Ahora, después de tantos años, me gustaría poder preguntar a mi abuelo sobre ese lugar del que siempre hablaba. Ahora... ya no es posible.
Mi abuelo nació en 1917, hijo de Don Manuel Barragán un "gachupin" que se robó a Natividad López quien se convirtió en su esposa. Ésto sucedió en un pueblito de Michoacán llamado "Cotija de la Paz".


Salvador mi abuelo y mis tías. Circa 50's.

El interés por saber de dónde venía mi familia llegó muy tarde,y aunque he logrado saber cosas sobre ella, no son del todo esclarecedoras pues por escuetas aún dejan muchas incógnitas al respecto. Creo que una forma efectiva de saber, o por lo menos, tener una vaga idea de como fueron las cosas, es visitar los lugares que se mencionen a lo largo de la investigación.

Así que un día con gran desenfado, preparé mis maletas (en sí sólo era una), abordé el auto y partí con un mapa, y la enorme ilusión de visitar la tierra que vio nacer a mi abuelo, "Cotija de la Paz".

Camino a Cotija de la Paz.

¡¡Cuántas historias había escuchado sobre ese lugar!! Las tías Lolita y María, hermanas de mi bisabuela, el rancho de Don Manuel, la guerra cristera que hizo huir a mi bisabuelo de Cotija y le costó toda su fortuna, la banca que mandó hacer con su nombre y el de su hermano grabados en su respaldo... Todas presentes en mi mente mientras manejaba por la carretera oscura que me llevaba a Morelia, mi primer destino.

Morelia es un lugar encantador, sus calles muy rectas y galanas de noche alumbradas con luz artificial, muy estilo del zócalo capitalino. Llena de reliquias arquitectónicas, un acueducto y hartas catedrales que se extienden a lo largo de ésta, de las cuales destaca la principal que es majestuosa.

Se empezó a construir en 1660 después de que la original se consumió en un incendio. Es de estilo barroco muy severo y tiene bajorrelieves en sus fachadas.

Después indagué un poco sobre cómo llegar a mi siguiente destino, Zacapu. A mi abuelo le gustaba ir a ese lugar.

Camino a Zacapu me encontré en una carretera de dos carriles, los lados adornados con árboles como murallas. La soledad del camino, el frío exterior (0.5º) le daban un impacto lúgubre. Seguramente espíritus espantados por los ruidos del auto pululaban por ahí. Zacapu es muy pequeño y no tiene prácticamente nada. Ahí pasé la noche, bueno, el resto de ella.

El Santuario guadalupano.

A la mañana me dirigí a una mini ciudad muy transitada,Zamora, que tiene varias catedrales y sus calles son muy rectas y coloniales, harta cantera rosada y adornos barrocos; plazas con sus respectivas iglesias y en una de ellas "El Santuario Guadalupano" que es una construcción incompleta de estilo neo-gótico (en México no existe el gótico puro) de inicios del siglo XIX y suspendida la obra en 1917.

Columnas con doseletes.

Su interior ensalsa la grandiosidad de sus techos enormemente altos, típico del gótico, con sus columnas adornadas con doseletes por aquí y allá con nervaciones que se unifican con una bóveda reticulada. Un verdadero paraíso arquitectónico para cualquier visitante.

Tronco en el camino.

Después de un suculento desayuno zamorano, el viaje continuó entre pueblecillos llenos de sorpresas a su paso. Sólo imaginaba cómo sería cotija, una especie de Zamora, o una imagen agrandada de los pueblecillos con sus casas de adobe, niños en bicicletas y huaraches, vacas rondando por las calles con perros centinelas a sus espaldas. Todas estas vistas creaban visiones en mi mente, donde veía a mi abuelo de niño correr como diablo con sus hermanos José y Antonio, al fondo, una casa de adobe donde estaba a la puerta mi bisabuela esperando una oportunidad para reprenderlos por haber hecho alguna fechoria...

La carretera se extendía como si ella hubiera hurdídolo a próposito, sólo veía un línea recta a lo largo del camino. Poco a poco se fue tornando curva, y al final de la curva se veía una explanada verde y un pequeño lago, la carretera curvilínea volvía ser recta y al final, se veía muy borrosamente un letrero con letras blancas que se leía "Cotija". ¡¡Había llegado a mi destino final!!

Me adentré entre las calles de Cotija, no era como lo había imaginado. Aún así continué, no iba a dejar que el desencanto y desabrimiento arruinaran mi arribo. Imaginé cómo hubiera sido en la época de mi bisabuelo, qué diferente sería ahora. Demasiado, eso estaba a punto de descubrir...

Camino al "pueblo".

jueves, mayo 25, 2006

Mujeres, "El sexo débil" con temple de acero.

"Queremos que no nos obliguen a casarnos con el que no queremos.
Queremos tener los hijos que queramos y podamos cuidar.
Queremos derecho a tener cargo en la comunidad.
Queremos derecho a decir nuestra palabra y que se respete.
Queremos derecho a estudiar y hasta de ser choferes".
Tzotziles, Larráinzar, Chiapas.
Así hablan muchas mujeres en tan sólo un pequeño espacio, Chiapas; que ya en chol, tzeltal, tzotzil, tojolabal, mam, zoque, castilla, junto con las demás mujeres en el mundo, en cualquiera otra lengua o dialecto, levantan una misma voz. La voz que clama ser vista como un igual, ante padres, hermanos y gente en general, una voz que pide derechos, una voz que se desagarra al volverse un tiple lívido y semi escuchado...
¿Pero siempre fue así?
A través de la historia de nuestro planeta, han existido mujeres que con acciones han demostrado al mundo que son fieles guerreras, las más veces, de mucho más valor heróico que su contraparte masculina. Ya imaginarios, ya reales, son innumerables los actos de valor de las mujeres. Aquí sólo mencionaré algunos.
Como antípoda a la idea griega respecto a la mujer, es decir inferior a causa de la debilidad física, las "Amazonas", o como Homero las llama en la "Iliada"; "antianeira" (anti-hombre), eran el azote de los hombres. Expertas guerreras diestras en el uso del arco, la jabalina, espada y hachas, hicieron un imperio femenino. Se dice que se mutilaban el seno derecho para facilitar el uso de las armas en combate. De ahí viene uno de los posibles orígenes de su nombre; a-mazona, literalmente "sin seno". Se dice que atacaban aldeas y forzaban a los hombres a copular con ellas en la oscuridad de la noche, la cual cubría el rostro de esos hombres-víctimas. Las criaturas nacidas varones eran las más veces sacrificados, los que eran "perdonados"; y los que como esclavos mantenían, estropeábanles las rodillas y evitaban así se volvíeran guerreros.
Los romanos reportaban que Vercingétorix, el lider de los Galos, dirigía ejércitos de hombres y mujeres, estás causaban gran espanto con la algaraza del paroxismo guerrero, rojas sus cabelleras y pintados sus cuerpos. La cultura celta las tenía en buena estima. Se conoce a una mujer que se considera la Vercingétorix inglesa, "Boadicea" cuyas dos hijas adolecentes habían sido violadas por las legiones romanas en Gran Bretaña y cobrar venganza tenía como causa. Costóles esta ignominiosa afrenta dos años de intensa guerra. Su estatua (de Thomas Thornycroft), sigue protegiendo a los transeúntes de las calles londinenses.
Así podría seguir, ¿más ejemplos?, Juana de Arco que decía tenía una misión divina, la cual era dirigir a su nación y llevar al "Dauphin" al trono. Mujeres que participaron en la segunda guerra mundial. La comandante zapatista Ramona, que decidió unirse a este movimiento, como muchas otras mujeres, para garantizarse una vida con menos penumbres, etc.
Pero quiero dedicar las líneas finales a las mujeres en el México prehispánico.
Las mujeres en Mesoamérica tenían un lugar importante, debido a algo con el que el hombre jamás va a poder competir, y lo resumiré con un sólo verbo, "parir". Las mujeres embarazadas eran tan importantes como la clase guerrera. Y cómo no considerarlas así, ante tan incomparable misión. Ellos creían que el vientre era el "Mictlán" o lugar de los muertos; es decir, un lugar sagrado. Las mujeres que morían durante el parto se iban al paraíso junto al sol, y los más aventurados guerreros, quienes en vida se peleaban por mutilar la mano de alguna mujer muerta durante el parto, pues éste les daría buena suerte en las campañas de guerra, las acompañaban en su camino al sol. La mujer en Mesoamérica, no sólo representó una fuente de vida, sino también una ayuda a la producción y educación de sus "piltontlis". Las hubo dirigentes, especialmente en la zona maya, como Zac Kuk, madre de Pacal, uno de los más afamados dirigentes mayas, Na K'abal Xok esposa de Escudo Jaguar, entre muchas otras. Importantes en la vida común como en las clases dirigentes, las mujeres en mesoamérica eran de suma importancia.
Dintél 17 de Yaxchilán, señora Balam de Ix Witz.
Muchas cosas no cambiaron durante la "Colonia", la mujer se encargaba de educar y llevar a cabo las labores del hogar. También hubo mujeres casicas y algunas de gran poder económico.
Así concluyo que las mujeres no deben considerarse de "sexo débil", pues tienen mucho más o igual valor que el hombre "macho y poderoso" . Ésto se puede comprobar con el simple hecho de que ellas se sentirán ofendidas al llamárseles así.
Una mujer que expresa sus ideas y demanda igualdad y derechos, que pide imperiosamente no ser considerada un objeto, como lo hacen las mujeres en Chiapas, es una reflejo de todas esas mujeres guerreras en el mundo, que a lo largo de los anales de la historia han dado su vida al luchar por una causa; ser tomadas en cuenta y con equidad.
Fuente: "Arqueologia", "Historia, À la lumière du passé le présent s'éclaire", Elena Poniatowska "El feminismo indígena contemporáneo."

viernes, mayo 12, 2006

Playa Azul

El pasado puente del 1º de mayo, decidí visitar un lugar que no tiene mucha difusión en el país. Y creo ésto, ya que a las personas a quienes les he contado sobre mi viaje, no conocen o jamás habían escuchado sobre este lugar.
Playa azul se encuentra en Michoacán, en el municipio de Lázaro Cárdenas. Hay dos rutas alternas, ya sea por Michoacán o ya por Guerrero.
Si se toma la vía hacia el Michoacán, se va uno hacia Morelia, de ahí a Pátzcuaro y de ahí a Lázaro Cárdenas. La autopista está en buenas condiciones y ofrece diferentes paisajes, ya boscosos, ya semi áridos, por ende también el clima varia según el punto donde se encuentre uno. Se disfruta del viaje sobremanera. Perdón, los pasajeros lo disfrutan, el que conduce... no tanto.
Si se toma la ruta hacia Guerrero, se va uno a Acapulco y de ahí hacia Zihuatanejo-Ixtapa y a Lázaro 122 km más adelante. Esta última opción oferece una panorámica más ad hoc, es decir, llega un punto en el viaje donde se conduce a un costado del gran océano, lo cual causa mucha emoción, pues uno empieza a quasi disfrutar de los placeres del mar, ya sea el oleaje de éste o el sonido que produce, su olor... Y por supuesto el clima caliente de la costa. Olvidaba decir, que esta ruta también implica un gasto mayor. Tan sólo 600 pesos de Méx a Aca.
De ahí a Zihuatanejo son unas 5 hrs. de carretera libre.
Mi viaje a Playa Azul fue en condiciones aparentemente adversas. El viaje, como muchos otros viajes que he hecho, brotó de una conversación de 5 min. No había reservaciones de ningún tipo, ni idea alguna sobre dónde llegar, qué esperar y hacia dónde partir. Todo éso creó una atmósfera de plena aventura hacia lo desconocido. Partí pues, el sábado a las 20 hrs después de una acalorada discusión sobre qué ruta elejir. Debido a la ubicación donde me encontraba, se votó por la vía Méx-Aca. El viaje fue nocturno, sin preocupaciones de ninguna índole, música de fondo, una charla amena... De penumbras cubierta la carretera, sonidos de insectos y uno que otro auto como compañía extra.
Llegábamos a Acapulco a la una de la mañana, sin accidentes ni cortapisa alguna. Una vez allá, tomamos el camino a Zihuatanejo. Gran sorpresa me causó ver que faltaban hartas horas más. ¡¡En fin!! Como a las 3 de la mañana, nos detuvimos en un pueblo perdido, tardamos unos 40 min en encontrar dónde hospedarse. A la mañana siguiente la imperiosa necesidad de un buen baño se vio medio frustrada al descubrir que no había shampú, sólo un triste jabón (en mis viajes es común vivir este tipo de anomalias). Así que con gran desilución tomé un baño de agua fría, no había opción, y me bañé como pude. Semi refrescados por el agua, continuamos el viaje. Nos detuvimos en el camino a comer algo, (ahí fue donde tomé la foto de arriba). Es para recordarse el manejar por un buen tramo junto al mar y su eterno sonido causa del vaivén de las olas.
Unas horas después, llegábamos a Lázaro Cárdenas. Una vez allá, sólo era menester indagar cómo llegar a Playa Azul.
Después de dos intentos infructuosos, finalmente supimos cómo.
Playa Azul es una de las tantas playas que se pueden disfrutar en Lázaro Cárdenas, todas bañadas por el agua fría del Océano Pacífico.
La playa estaba practicamente desierta, sólo unas cuantas familias dispersas, algunos piltoncles corriendo y chapoteando en las aguas frías aquí y allá.
Con los cabellos hirsutos, un traje de baño viejo y las hartas ganas de estar en la playa, me dirigí a ella. No me sumergí en las no tan azules aguas debido a su temperatura.
Fue relajante caminar en la arena, mojarse en el mar, comer en la playa y asolearse un poco. Tenía ya mucho tienpo sin visitar una playa.
Fue difícil despedirse de este lugar que nos entretuvo, dio de comer, y relajó.
El regreso tomó una ruta diferente, en esta vez, conducimos a Morelia.
Verdaderamente es una pena que la gente sólo visite lugares más populares, como Acapulco
Valle de Bravo, etcétera. Michoacán tiene todo tipo de lugares, ya sean coloniales, playas, bosques. La falta de información y el poco interés por viajar y conocer lugares nuevos, impiden que sitios como Playa Azul sean aprovechados por nosotros. Aunque por otro lado, es una buena forma de que se mantengan en buen estado.
Si tienen dinero y tiempo visiten Playa Azul no se van a arrepentir.